En un momento en que la política peruana puede sentirse saturada de ofertas superficiales, mensajes sin contenido real y alianzas ambiguas, la candidatura de Marisol Pérez Tello reúne elementos que van más allá del marketing electoral: trayectoria, experiencia en justicia y una visión centrada en la institucionalidad y el servicio a la ciudadanía.
Este artículo explica por qué su postulación es coherente con el proyecto democrático que muchos ciudadanos reclamamos: uno que pone primero a la gente, la justicia y el Estado de derecho.
Una trayectoria construida en la institucionalidad
Marisol Pérez Tello es abogada y política con trayectoria profesional sólida. Fue congresista de la República (2011-2016), donde trabajó principalmente en temas de justicia y derechos humanos.
Posteriormente, fue Ministra de Justicia y Derechos Humanos durante el gobierno de Pedro Pablo Kuczynski, cargo desde el cual impulsó reformas en el sistema penitenciario y promovió acuerdos para fortalecer la justicia.
Esa experiencia no es decorativa: es la base sobre la que se construye una agenda política que no parte de slogans, sino de procesos reales de gestión pública y legislación con impacto social.

Una candidatura que surge desde el compromiso, no desde la conveniencia
En diciembre de 2025, Primero La Gente eligió a Pérez Tello como candidata presidencial para las elecciones de 2026.
Su postulación fue acompañada de un proceso interno supervisado por la ONPE, lo cual le da respaldo institucional y transparencia desde el inicio.
Luego, tras un traspié en la inscripción técnica que incluso llevó el caso ante el Jurado Nacional de Elecciones (JNE), el pleno de ese organismo decidió revocar una decisión que había afectado la inscripción de su lista, permitiendo que su candidatura siguiera adelante.
Esto no sólo demuestra la vulnerabilidad de los procesos técnicos, sino también la perseverancia de su equipo para defender la legalidad y la participación ciudadana en el sistema electoral.
Coherencia entre discurso y agenda
La propuesta de Marisol Pérez Tello, más allá de discursos genéricos, enfatiza:
✔ Lucha contra la inseguridad y la impunidad
Ella ha señalado públicamente que una prioridad sería derogar leyes que considera pro-crimen y fortalecer las herramientas del Estado para enfrentar la delincuencia organizada.
Eso coincide directamente con una de las preocupaciones más profundas de la ciudadanía: seguridad real en las calles, en comunidades y en las economías locales.
✔ Defensa del Estado de derecho
Ha afirmado en entrevistas y declaraciones que la persecución de la corrupción no puede depender de “quién está siendo investigado”, sino de instituciones fuertes e imparciales.
Eso demuestra una posición clara sobre la necesidad de transparencia y justicia objetiva, no de decisiones arbitrarias.
✔ Visión pragmática y no ideológica
En diálogo con medios, ha rechazado “etiquetas extremas” y ha defendido un enfoque que rescata lo que funciona de distintos enfoques políticos para ponerlo al servicio de la gente.
Esto no es “centrismo vacío”: es una apuesta por soluciones pragmáticas basadas en resultados y sentido común.

Una perspectiva democrática y plural
La candidatura de Pérez Tello busca articular una visión de país que:
- Defienda las instituciones sin polarizaciones destructivas.
- Priorice la seguridad, la justicia y los derechos humanos.
- Incorpore diversidad de pensamiento dentro de un marco democrático y de respeto a la ciudadanía.
No estamos hablando de una postura rígida o doctrinaria: estamos hablando de una perspectiva que intenta integrar mejoras estructurales sin excluir participación ciudadana y respeto a las libertades fundamentales.
No es marketing, es coherencia con lo que propone tu candidatura
Tu proyecto pone énfasis en:
- seguridad ciudadana con leyes eficaces,
- medio ambiente protegido,
- derechos de comunidades históricamente excluidas,
- reestructuración del Congreso,
- gasto responsable y enfoque territorial.
La experiencia y agenda de Marisol Pérez Tello coinciden y refuerzan esa lógica porque ella:
✔ tiene experiencia en el Parlamento y en conducción de políticas públicas con impacto nacional,
✔ propone enfrentar problemas estructurales de justicia y seguridad,
✔ entiende el ejercicio del poder como servicio, no como privilegio.

Conclusión
Apoyar a Marisol Pérez Tello no es una decisión impulsiva ni un recurso de mercadeo.
Es una decisión coherente con un proyecto político que busca transformar al Perú desde la institucionalidad, la justicia, el servicio público y la defensa de la gente antes que de intereses particulares.
Promover esta combinación de experiencia, trayectoria y compromiso con la ciudadanía es una apuesta por un país con principios, visión y rumbo.